Las emociones también forman parte de los resultados de una empresa.
Las emociones no se quedan fuera de la organización cuando el colaborador inicia su jornada laboral.
Por eso, desarrollar inteligencia emocional dentro de las organizaciones ya no debería verse únicamente como un tema de bienestar.
También es una herramienta para gestionar mejor a las personas y fortalecer la manera en que los equipos trabajan, se comunican y enfrentan situaciones de presión.


Ana Yancy Flores
Fundadora, Directora General - UNIVERSIDAD DE SANACIÓN INTEGRAL